Administración segura de Cloruro de Potasio a los Pacientes

La administración incorrecta de fármacos en el ámbito hospitalario es una práctica que sigue presentándose en prácticamente todo el mundo, generando un impacto considerable en la percepción de los pacientes acerca de los procesos de calidad y atención a la salud dentro de los hospitales. Desde que la Joint Comission International comenzó con el proyecto SENTINEL (Centinela), se pudieron registrar hasta 89 casos de errores en la medicación, siendo una de las causas más comunes de provocar daños en los pacientes hospitalizados, que inclusive pueden provocarles la muerte.

Durante los años de 1995 y 1996, el Instituto para la Práctica de la Medicación Segura (ISMP) realizó un estudio clínico con el objetivo de reconocer cuáles eran los fármacos más frecuentemente involucrados en los errores de medicación para los pacientes. Durante este tiempo, se registraron 161 eventos calificados como serios o severos, y la gran mayoría de estos eventos estaban relacionados a una lista específica de medicamentos de uso intrahospitalario. Los medicamentos que tienen el mayor riesgo de causar daños a los pacientes al ser utilizados de forma inadecuada se conocen como medicamentos de “Alto Riesgo”. Los 5 medicamentos que más se han involucrado en casos de medicación errónea son: Insulina, Narcóticos opiáceos, Cloruro de potasio intravenoso (KCl), anticoagulantes intravenosos (heparina) y soluciones de cloruro de sodio mayores a 0.9% de concentración.

En el caso específico del cloruro de potasio (KCl), existen diversos factores de riesgo o prácticas inadecuadas en clínicas y hospitales, tales como la disponibilidad de ampolletas de KCl en las áreas asistenciales, las que pueden ser fácilmente confundidas  por su tamaño y características físicas con las ampolletas de cloruro de sodio o agua inyectable.

La Joint Comission, la FDA (Food and Drug Administration), la Asociación Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y otras instituciones regulatorias en todo el mundo han elaborado diferentes publicaciones donde se mencionan las principales recomendaciones y protocolos que las instituciones de salud en todo el mundo deben adoptar al interior de su organización para disminuir lo más posible la ocurrencia de errores de medicación generados por el mal uso del KCl:

  • Las ampolletas de KCl no deben estar disponibles en las áreas de atención en las clínicas y hospitales.
Es altamente recomendable utilizar soluciones de KCl premezcladas en solución fisiológica o solución glucosada al 5% para su administración en los pacientes. Estos contenedores deben ser para un solo uso, y el sobrante de esta solución premezclada debe ser desechado conforme a los protocolos hospitalarios para tal actividad

 

  • En caso necesario, se deben definir las áreas hospitalarias donde se requiera el uso de soluciones concentradas de KCl, además de establecer las condiciones óptimas para su almacenamiento, preparación y administración en dichas áreas.
  • Estandarizar las soluciones de KCl que deben ser utilizadas en las áreas asistenciales, estableciendo límites de dosificación, velocidades de infusión y demás situaciones que ameriten el uso de bombas de infusión para esta solución.
  • Adquirir y utilizar las soluciones diluidas de KCl, y preparar en la farmacia intrahospitalaria o en el centro de mezclas aquellas diluciones que no se encuentren disponibles comercialmente y que sean requeridas en los servicios asistenciales de la institución.
  • Supervisar de manera periódica el cumplimiento y apego a estas y otras recomendaciones disponibles en los sitios en Internet referente al uso, resguardo, preparación y administración del KCl y otros medicamentos de alto riesgo en las instituciones de salud.

El utilizar estas soluciones premezcladas tiene una serie de ventajas efectivas y seguras para las instituciones de salud:

  1. Se disminuye el número de errores en la prescripción, preparación y administración del cloruro de potasio
  2. Se reduce la administración errónea de este fármaco, al confundirse con fármacos o ampolletas  con presentaciones similares
  3. Se proporcionan soluciones premezcladas de KCl listas para ser administradas.
  4. Se disminuye  el tiempo de inicio y administración del cloruro de potasio
  5. Se reduce la cantidad de ampolletas de KCl disponibles en las áreas de enfermería.
  6. Se reducen costos a la institución

 

Es importante recordar que los procesos asistenciales en Enfermería deben realizarse un buen manejo, resguardo y administración de medicamentos de alto riesgo, además de  realizar las adaptaciones requeridas en las áreas asistenciales de clínicas y hospitales para cumplir con la “Regla de Oro” en los procesos de enfermería: “El medicamento correcto, en el paciente correcto, en la dosis correcta”.

Bibliografía:

  1. Recomendaciones para el uso seguro del potasio intravenoso. Seguridad del Paciente (Ministerio de Sanidad y Política Social). Gobierno de España. http://www.seguridaddelpaciente.es/
  2. Cohen, Michael R. and Kilo, Charles M. “High-Alert Medications: Safeguarding Against Errors.” In: Medication Errors, edited by Michael R. Cohen, 5.1-5.40. Washington, D.C.: American Pharmaceutical Association, 1999
  3. High-Alert Medications and patient Safety. The Joint Comission. Sentinel Event Alert, Issue 11, November 19, 1999.http://www.jointcommission.org
  4. Institute for Safe Medication Practices. http://www.ismp.org
  5. United States Pharmacopeia. http://www.usp.org
  6. The Joint Commission. http://www.jointcommission.org
  7. Institute for Healthcare Improvement. http://www.ihi.org
  8. Food and Drug Administration. http://www.fda.gov
  9. Asociación Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.http://www.aemps.es
Publicado en: Terapia de Infusión